A TEXT POST

México, el pais sin sentido del humor.

Existen ciertos mitos y creencias alrededor del mexicano, hay algunos mitos que tienen fundamentos raros, entre los mitos mexicanos que son un poco recurrentes entre los propios mexicanos y no he oido de extranjeros son: El mexicano le gusta burlarse de todo y El mexicano es muy ingenioso, para mi ambos saltaron por la borda desde hace mucho, pero esta semanas anteriores no solo han sido arrastrados sino que se los comió una ballena y los defecó por ahi. Todo gracias al que los mediocres buscan llamar el nuevo presidente de México.

Las pifias de Enrique Peña Nieto son especialmente magnificadas en los contextos en que se dan, aunque tristemente, los mexicanos en las redes sociales son especialmente quisquillosos de todo lo que pasa en el acontecer político debido a su insana obsesión con creer esa falsa perspectiva de que la internet está cambiando al mundo. En especial, las redes se llenan de gente que cree que su punto de vista le otorga cierto status solo porque se empeña en diferenciarse de la media mexicana.

Parte de esta crucifixión ficticia han sido las constantes bromas y alegatos sardónicos hacia EPN, sin embargo, lo que pretende ser desahogos emocionales termina siendo berrinches sin sentido y sin ningun vestigio de humor. El humor es fundamental para el hombre, es la catarsis que viene después de una tensión, este país no llega a ninguna catarsis sino que vive enclaustrado en su odio.

Los chistes acerca de Peña Nieto no tienen ninguna forma de desahogo, no existe un remate del chiste en el cual podamos caer confortables, solo son insinuaciones y pronunciaciones generadas por el descontento, en este pais la violencia ha acabado hasta con el humor, lo peor, es la repetición, este país repite los mismos chistes una y otra vez, inclusive se han dado al reciclaje de chistes cambiando a los personajes, los chiste que supuestamente iniciaron con Ninel y antes pertenecian a Thalia o Paulina Rubio, ahora son reciclados hasta el cansancio con el candidato presidencial y su hija. ¿De quién es la culpa? ¿del medio? ¿del personaje?, no, simplemente es problema de la gente, que no encuentra en las bromas el desahogo necesario para su vida, recordamos mucho heridas pasadas y queremos sacarlas con un cuchillo de sarcasmo mal aplicado. Ayn Rand decía que el humor surge de una situación que contradice la realidad, los chistes acerca de Peña Nieto no contradicen la realidad, sino que fomentan que esa disyuntiva es la realidad, no hay forma de reirse de algo que supuestamente está sucediendo.

Piensen en Estados Unidos, donde el humor político esta perfectamente delimitado, no busca la agresión del personaje, sino construir una situación alrededor de él, los comediantes políticos no hacen agresión verbal directa,sino que demuestran lo risible que es la situación a la que el propio político se lleva, este pais busca hundir con criticas fallidas a sus políticos porque la idiosincracia nos dicta que debemos de chingar al prójimo, y que mejor persona para chingar que alguien que representa los errores políticos del pais. Este pais no puede tener un Stephen Colbert o un Jon Stewart, nuestro simil mas cercano es un periodista venido a menos que tiene que usar su avatar de “payaso regañon” para decir la verdad, porque somos un pais de broma, merecemos un noticiero de broma, pero como somos rencorosos, hasta nuestro noticiero de broma esta lleno de regaños y de cólera.

México, deja ir tus rencores, no abraces la ira, la ira no es comedia, la recriminación y el reproche no es comedia, repites tus chistes sobre políticos mas seguido que Chespirito repite sus chistes en un programa, tu propio odio te evita reirte de tu situación y reirte de tu situación te haría mas bien que vivir en un eterno estado de indignación, no pido que veas las muertes y el dolor como algo gracioso, sino que desahogues tu dolor en una forma que no busque regañar, estamos hartos del regaño, rie, se libre, llora, pero ya no regañes a Peña Nieto, que el no tiene la culpa de que tu no tengas sentido del humor.